martes, 24 de marzo de 2015

Propiedades de la lechuga

La lechuga tiene vitaminas A, del grupo B (B1, B2, B3, B9), C y E.
Posee minerales como el magnesio, potasio, calcio, sodio, hierro o selenio.
Tiene flavonoides que cuidan nuestro corazón, protegen al hígado, nos protegen ante enfermedades degenerativas y ante patógenos, protegen nuestro estómago de úlceras, entre algunas de sus funciones.
Es una hortaliza que nos ayuda a eliminar los líquidos retenidos por su efecto diurético, por eso está indicada en casos de cistitis, calculos renales,  hipertensión, obesidad, etc.
La lechuga combate los radicales libres.
Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre
Favorece la expulsión de gases intestinales
Por su contenido en ácido fólico está recomendado durante el embarazo y lactancia
Nos ayuda a prevenir la osteoporosis
La lechuga es saciante, lo cual resulta especialmente beneficioso para personas que están haciendo dieta y que quierenadelgazar
El consumo de lechuga favorece la buena circulación de la sangre e incluso previene la formación de coágulos sanguíneos.
Facilita la relajación y el buen descanso por la noche, si te cuesta dormir y tienes insomnio cena una ensalada o una crema de lechuga y te facilitará el descanso.
También tiene un ligero poder analgésico, pudiendo reducir dolores ocasionados por golpes.
Posee propiedades digestivas
Tiene fibra que favorece el buen tránsito intestinal
Ayuda en casos de inflamación abdominal por gases y malas digestiones
La lechuga ayuda a mejorar los casos de asma

Tipos de ensalada que incluyen lechuga.

Como cultivar lechugas.

Tipo de Tierra
La Lechuga le exige al suelo dos cosas, la primera es que  sea muy rico en nutrientes y la segunda es que drene muy bien. Para esto basta con echar una buena cantidad de humus a la tierra donde las vamos a plantar. El humus es muy rico en nutrientes y ademas actúa como una esponja, reteniendo el agua pero dejando pasar el exceso.
Las lechugas no crecen bien en suelos pesados, es por eso que no se recomienda plantarlas en terrenos arcillosos. Si es que tuvieramos un terreno arcilloso en el huerto basta con agregar compost y estiércol  durante un par de años y éste se trasformará en un suelo apto para las lechugas.
La Lechuga gusta de suelos con Ph entre 6 y 7 para desarrollarse.
Germinación
La lechuga se puede sembrar  directamente en el huerto, en su macetero definitivo o en un cajón para almacigos para posterior trasplante. Hay que encargarse de proporcionarle un medio fresco para germinar, sino ésta nunca saldrá de la semilla. Para esto debemos mantener siempre húmeda la tierra y si hace mucho calor podemos enfriar las semillas entre 2 hojas de papel secante en el refrigerador por un par de días antes de sembrarlas. Se plantan en los huertos en hileras distanciadas por 30 cm y en la misma hilera las lechugas se separan 25 cm entre ellas, en los maceteros basta con dejar un espacio con radio de 25 cm por lechuga para lograr un buen desarrollo de éstas.
Se puede plantar lechuga para consumir en primavera, verano,  otoño y  invierno si es que se vive en una zona con clima templado. Las lechugas de invierno deben sembrarse directamente en la tierra a principios de otoño. Las lechugas de primavera se germinan en almácigos a fines del invierno y luego se trasplantan al llegar la primavera. Las lechugas de otoño y verano se siembra directamente unas 8 semanas antes de ser consumidas.
Exposición al Sol
La Lechuga gusta de climas húmedos y frescos. Por lo cual temprano en primavera, en otoño y en inviernos cálidos se puede dejar a pleno sol. Pero en verano se recomienda dejar en un lugar a la sombra  sino la planta crecerá como una torre hacia arriaba y terminará dando flores y semillas.
Por el otro lado la lechuga no tiene problemas para crecer en lugares sombríos.
Riego – Agua
A las lechugas les encantan los suelos húmedos, por lo cual tenemos que evitar que el suelo en el que estén se seque. Esto nos proporcionará lechugas más tiernas y  sabrosas.
Recolección
Las Lechugas no se deben almacenar, se sacan directo del huerto o de los maceteros en el momento que se quieran consumir.
Las Lechugas se pueden cosechar desde que son muy chicas hasta que alcanzan su tamaño final, durante toda esta etapa son muy ricas. Al final todo depende de los gustos de cada persona el momento en que se quieran cosechar. Lo que sí hay que tener cuidado que éstas no sobre maduren ya que se pueden poner muy amargas.
Consejos Básicos
  • Existen muchas variedades de lechugas, cada persona debe elegir las variedades que más les gusten y las que mejores se adapten a las condiciones climáticas y físicas de los huertos o macetohuertos.
  • La tierra en los maceteros se seca mucho más rápido que la tierra en el huerto, pero tiene la gran ventaja que se pueden mover fácilmente. Por lo cual, si vemos que nuestras lechugas estan achicharradas en los maceteros, es cosa de moverlas a un lugar más sombrío.
  • Se recomienda no sembrar toda la lechuga de una sola vez, sino ir desfasando la siembra. Esto nos permitirá tener cosechas durante más tiempo y nos ayudará a no perder lechugas porque maduraron demasiado y se volvieron amargas.
  • Se recomienda atar las lechugas una o dos semanas antes de cosecharlas. Esto hará que esten más blancas por dentro y al la vez ayudara a que no le entre agua a la lechuga. El agua en la lechuga favorece a que se pudra.

HIstoria de las lechugas.

Lactuca, conocido generalmente como lechuga, es un género de fanerógamas perteneciente a la familia Asteraceae, que abarca más de 100 especies aceptadas, de las casi 580 descritas,1 2 y 20.000 variedades, de las que muy pocas se cultivan. La más conocida es la lechuga común (Lactuca sativa), que puede ser una planta anual o perenne.

El origen.
El origen de la lechuga no está muy claro. Se afirma que procede de la India, mientras que otros la sitúan en las regiones templadas de Eurasia y América del Norte, a partir de la especie Lactuca serriola.
El cultivo de la lechuga comenzó hace 2.500 años. Era una verdura ya conocida por persas, griegos y romanos. Estos últimos tenían la costumbre de consumirla antes de acostarse después de una cena abundante para así poder conciliar mejor el sueño. En la Edad Media su consumo comenzó a descender, pero volvió a adquirir importancia durante el Renacimiento.
Las primeras lechugas de las que se tiene referencia son las de hoja suelta, mientras que las variedades acogolladas no se conocieron en Europa hasta el siglo XVI. Dos siglos más tarde se obtuvieron numerosas variedades gracias a los estudios llevados a cabo por horticultores alemanes.
Descripción.
Hierbas anuales, bienales o perennes, caulescentes. Hojas alternas, de enteras a pinnatisectas; las caulinares generalmente sagitadas, a veces decurrentes. Involucro con varias filas de brácteas, cilindrico, frecuentemente cónico en la fructificación.Receptáculo sin brácteas interseminales, glabro. Lígulas amarillas, azuladas o lilas. Aquenios marcadamente comprimidos, de contorno obovado, ovado u oblongo, con pico y generalmente con costillas, pardo-pálidos o negros. Vilano formado por 2 filas desiguales de pelos escábridos, blancos o amarillos.3



lunes, 23 de marzo de 2015